Ree Kohl: “No me gustaría verme con setenta años, casi sin voz y haciendo el ridículo en escena”

La estación de la fama se escapa en ese “Lost Train” (2018) que Ree Kohl acaba de grabar. Ese artista barcelonés al que conozco como si se tratara de mi propia sombra sigue su viaje con esos colaboradores habituales que nunca le fallan, pero abandona en el pasado un alter ego que le ha estado persiguiendo desde hace demasiado tiempo: Syd Barretina. En el horizonte, incluso, se vislumbra un necesario ajuste de cuentas con su pasado durante los años noventa. Tiempo al tiempo, el hombre de los mil nombres, Jordi Ricol, sólo sabe crear aunque sabe que llegará el momento de bajarse de los escenarios para que lo recordemos en su apogeo. Dignidad ante todo.

Hacía tiempo que no grababas temas nuevos, por lo que existe cierta expectación ante lo que significa “Lost Train” (2018). ¿Cómo definirías musicalmente este álbum?

Es un paso hacia adelante respecto a mis anteriores discos. He trabajado mucho la instrumentación. Por ejemplo, en las mezclas de algunos temas, le he dado menos importancia a las guitarras y me he centrado en hacer muchos arreglos con pianos y orquestas. Ha sido muy importante la labor de Jordi Castells en los teclados. Quería conservar el sonido rockero que me caracteriza, pero con un punto de madurez, algo así como los Van Halen de Sammy Hagar. Ya sabes, nada de fiestas, mujeres y sólo madrugones para llevar los niños al colegio (risas). En cuanto a una definición del álbum es complicado dar una respuesta exacta, porque no se centra en un sólo estilo, sino que encontramos diferentes influencias. Por ejemplo, ‘Open your Eyes’ es un tema con sonido AOR en la onda de Asia mientras que otros, como ‘Be Strong’, beben del Rock británico de Supertramp o Elton John. Incluso ‘Looking for a Woman’ tira a Hard – Rock setentero como el de Deep Purple en la época de Coverdale y Hughes y ‘Blackstar Rising’ está en la onda de Judas Priest. Como puedes ver, hay un poco de todo.

Si estudiamos atentamente tu trayectoria desde “Cold War” (2008) hasta ahora, hemos escuchado desde Pop pasando por Rock Progresivo hasta ese sonido entre duro y melódico que te hermana con Def Leppard o Whitesnake. ¿Buscas un sonido propio en el que consolidarte o prefieres seguir sorprendiendo a los que te escuchan?

Intento no estancarme en hacer lo mismo una y otra vez, pero siempre dentro de lo que entendemos por unos parámetros de coherencia, es decir, todo siempre en el territorio del Rock y derivados. Nunca escucharás una canción de Ree Kohl que suene a rumba, salsa ni a nada parecido. No todos mis discos son iguales, pero todos tienen mi sello”.

En algunas letras de este trabajo, como “Lost Train”, da la sensación de que hayas tirado la toalla respecto a la idea de triunfar como músico a nivel masivo. Pese a ello, cuando pisas un escenario transmites claramente la idea de que eres una estrella de Rock, ¿no crees que eso resulta algo contradictorio?

La idea de triunfar masivamente ya desapareció de mi cabeza hace muchos años, pero en mis anteriores trabajos todavía pensaba ‘!con este disco la gente va a flipar!’. Ahora eso ya se ha acabado. No espero nada del público ni tampoco ninguna respuesta por parte de la prensa, que a excepción de Popular 1, Sounds Like New, Dirty Rock Magazine, Rock On y alguna más, siempre me ha dado la espalda. Ni siquiera me he molestado en formar una banda al completo porque eso sería perder el tiempo en esta ciudad de indies y ‘postureo’. Así que sólo haré unos pocos conciertos de presentación en pequeño formato en Barcelona durante este año y que podréis consultar en mi web reekohl.com. En cuanto a la segunda parte de la pregunta, cuando subo al escenario, por supuesto que doy lo mejor de mí, todavía soy un hombre relativamente joven que puede ofrecer un buen concierto. Por otro lado, no me gustaría verme con setenta años, casi sin voz y haciendo el ridículo en escena, como pasa con algunos artistas que nunca encuentran el momento adecuado para retirarse. Admito que existen excepciones a esa regla, pero son leyendas con nombre y apellido como Paul McCartney, Neil Young, Mick Jagger o Elton John”.

Francamente, tras “III” (2013) daba la impresión de que habías alcanzado tu cima creativa, ¿no ha supuesto un reto muy complicado superar este trabajo?

Ha sido muy complicado grabar ‘Lost Train’ a causa de la falta de tiempo libre para dedicarme a la música y, como me suele pasar muchas veces, llegando al bloqueo mental después de más de dos años grabando. ¿Qué te voy a contar que tú no sepas si has estado colaborando con las letras una vez más? Además de tenerte a ti, mi amigo Jordi Planas (ex – Dracma y ex – Negua) ha vuelto a sacarme las castañas del fuego ayudándome en la recta final del álbum, componiendo grandes melodías y escribiendo letras. También han colaborado grandes guitarras solistas como Eric Baulenas (Moonlop /Bauluna), Carlos Cervero (Killing Machine) Luis Marsá (El Rubio), JB Ibanez (Big Mouthers) y Sergio Esteras (ex – On the Rhoads). La diferencia con ‘III’ es que ése era un álbum muy compacto, como una roca de granito, con un estilo muy definido en el Hard – Rock de finales de los setenta y principios de los ochenta. En cambio este disco fluctúa entre diversos estilos, como ya he comentado antes”.

El año pasado decidiste grabar “Keep On Dancing”, una selección de tus mejores temas dándoles una atmósfera más bailable, cercana al sonido de la música que sonaba en las discotecas a finales de los ochenta Fue una verdadera sorpresa para tus seguidores, que te veían lejos de formaciones como Technotronic.

En ese disco yo sólo canté y se encargó de toda la música mi amigo Luis Marsá. Lo mejor de todo es que algunas de esas canciones son mejores en formato electrónico que como estaban compuestas originalmente. Fue una simple curiosidad en mi ya abultada discografía”.

Por otro lado, estos últimos años han sido muy duros en lo que respecta a la muerte de artistas que han sido, de una manera u otra, tus influencias, caso de David Bowie, Chris Cornell o Lemmy.

La verdad es que sí. Estamos en una época jodida y en el disco hay muchas referencias a artistas fallecidos recientemente. Una de las canciones es un homenaje a John Wetton y otra a David Bowie. Para mí fue especialmente dura la muerte de Chris Cornell, básicamente porque soy muy fan de Soundgarden y de su carrera en solitario. El hecho de que se suicidara, teniendo mujer e hijos, siendo todavía bastante joven, rico y famoso, es algo que me cuesta mucho entender. Me sentí muy mal durante varias semanas y su muerte me inspiró para escribir algunos versos del tema que da título al álbum: ‘Every time I think about a noose. Please, just tell me what to use’. A pesar de todo ese dolor, debemos pensar que la vida nos ha brindado la oportunidad de disfrutar del talento de estos grandes artistas y aunque su cuerpo material ya no esté entre nosotros, su música y recuerdo permanecerán para siempre entre nosotros porque, sencillamente, son inmortales”

En referencia a lo que comentas, otros temas como “Getting Old” siguen siendo melancólicos, incluso tristes, como si no vieras la luz al final del túnel. Este tema me ha sorprendido, por momentos pareces un crooner.

Es uno de mis temas favoritos del álbum y va ser el primer single, del que además, también he hecho un vídeo clip, que se podrá ver en Youtube. Tiene un aire íntimo e introspectivo, con el piano y las orquestas, un poco en la senda de ‘It Was a Very Good Year’ de Sinatra, con un espectacular solo de guitarra al final de la canción de la mano de Eric Baulenas. La canción trata del inexorable paso del tiempo y la imposibilidad para detenerlo. Lo mejor es disfrutar de todos los buenos momentos, como por ejemplo, beber un buen tinto riojano mientras lees Popular 1”.

A menudo la sombra de Syd Barretina, el original tributo que brindaste a Pink Floyd, planea sobre tu carrera ¿es algo que te resulte incómodo?

Visto con perspectiva creo que debería haberme dedicado antes a promover mis canciones y no pasar tanto tiempo tocando versiones; como artista eso no te llevará a ninguna parte aunque de entrada puedas ganar algún dinero fácil. Hice muy bien en bajarme del barco a tiempo. ¿Te imaginas pensar que lo que has hecho en los últimos veinte años es vivir la vida de otro?, ¿salir disfrazado cada fin de semana de Angus Young o de Freddie Mercury? En resumidas cuentas: ¿hay algo más triste que no ser tú mismo? No quiero que se me recuerde como un imitador de nadie, soy un artista que compone sus propios temas, tiene su estilo y, lógicamente, tampoco renuncia a las mil y una influencias que puedan rodearme. Podré gustarte o no, pero yo soy Ree Kohl, para lo bueno y para lo malo. Con mis defectos y virtudes. Cuando empecé con este tipo de bandas me resultaba divertido y hacerlo una temporada hasta puede ser una buena experiencia, pero nada más. Basar tu carrera musical en eso no es una buena idea. Además, ahora la cosa se ha salido de madre y los grupos tributo salen de debajo de las piedras.

Es una cuestión tan polémica como delicada, pues los dos tenemos muy buenos amigos entre los componentes de esas bandas.

Cierto, tengo muchos amigos en esas formaciones, que son muy buena gente y excelentes músicos, así que no quisiera ofender a nadie; cada uno puede hacer lo que quiera con su vida, pero creo que están desperdiciando su talento. El fenómeno de los tributos podría matar a las bandas de temas propios, porque actualmente mucha gente sólo va a ver a este tipo de grupos ignorando por completo a los que hacen sus propias canciones. Estamos ante un desafío a la creatividad en toda regla; las grandes escenas, como por ejemplo California a finales de los sesenta, con Doors o Janis Joplin, se forjaron con músicos que poseían un discurso original e irrepetible”.

Tras este tren perdido, ¿cuál es la próxima estación en tu viaje?

Durante este 2018, rodaré tres vídeo clips de este álbum y haré unos pocos shows por pequeñas salas de Barcelona, con Jordi Castells al piano y teclados, Luis Marsá a la guitarra eléctrica y yo mismo a la voz y bases programadas. Estos shows se basarán en temas del nuevo disco, otros de ‘III’ y algunas canciones de otros discos sólo interpretadas con piano y voz, combinados con versiones de Beatles, Whitesnake, Queen o Pink Floyd. Simultáneamente estoy empezando a grabar unos temas antiguos, que conservo desde hace más de veinte años y que se llamará ‘Songs that I Wrote in the Nineties’. Es un proyecto que me hace muchísima ilusión. En definitiva, lo único que me importa ahora es grabar el máximo número de discos posibles antes de reunirme con Bowie, Cornell o Lemmy”.

TX: FEDERICO NAVARRO

FT: RAMÓN HORTONEDA